Bowling for Columbine (MGM/UA 2002) USA. Dírector: Michael Moore. Intérpretes: Charlton Heston, Marylin Manson, Matt Stone, George W. Bush, Dick Clarck, John Nichols. Guión: Michel Moore.
Reality show llevado a la gran pantalla en el que el conductor, Michael Moore, dándole un toque humorístico al estilo Seinfield, deja al descubierto la ignorancia y el miedo de sus propios compratiotas americanos obsesionados con una amenaza exterior inexistente que les hace dormir con un arma debajo de la almohada. Una amenaza infundada que se ha creado a través de la televisión con reporteros enlacados tipo Barbie y Ken. Un medio totalmente manipulado por un gobierno imperialista que difunde el pánico para conseguir intereses económicos, cuyos representantes podrían optar perfectamente a los oscars en la categoría de mejor actor. Y hablando de cine... como no nombrar a Charlon Heston, esa estrella de Hollywood estancada en el tiempo y con secuelas mentales consecuencia de alguna película de indios.
Pero bueno, volvamos al mundo real. Seguramente esperáis que os hable del director, su trayectoria, críticas...pero creo que hay puntos más importantes que esos. El número de personas que mueren al año en EE.UU víctimas de un homicidio es de 11.127, cifra escalofriante que supera cualquier éxito de taquilla (al menos de una sala de cine sales con vida, de momento, claro).
Moore con su aspecto cuidadosamente descuidado, su imagen poco agraciada y contraria al prototipo de presentador televisivo, consigue provocar algunas risas entre el público asistente en la sala utilizando un tema tan delicado como la posesión de armas y la falsa moralidad americana. Bajo mi opinión chistes fuera de tono que despistan la atención de lo que podría haber sido un documental realista para abrir los ojos a más de uno. Utiliza el sentimentalismo cayendo igual o más bajo que los reality show que critica. Él no necesita laca porque se vende como una persona bonachona que se convierte en el liberador del trauma de un chico en silla de ruedas y otro discapacitado con innumerables operaciones, víctimas de Columbine. No se puede acusar a los bolos, pero tampoco a unos grandes almacenes, ni a Charlon Heston. Todo va mucho más allá y no consigue dar una respuesta del por qué.
Respuestas que en Internet, por ejemplo, son más próximas a la realidad y que dejan en un segundo plano al mundo del celuloide. Las personas son anónimas y no necesitan imágenes para mostrar la realidad, sólo utilizan palabras, el mejor arma para convencer. Hasta ahora es el único medio de comunicación en el que no hay censura. Un mundo por explorar en el que no hay fronteras y te abre las puertas de cualquier país. Conoces costumbres, culturas y sobretodo personas que luchamos por lo que algunos consideran una utopía: la paz. No somos ilusos como dice la canción de un anuncio. Nuestro único problema es que las personas que estamos delante del ordenador escribiendo este tipo de cosas no tenemos un oscar en nuestra estantería y no salimos en la televisión.
Volviendo a la película... Quizás el cine era incómodo, mi estado de ánimo no era el adecuado, quizás me sentaron mal las palomitas o la banda sonora me defraudó, pero, realmente, no me contó nada que no supiera.
Hey! Ojo! Recordad que esta es mi opinión. Para saber cuál es la vuestra sólo tenéis que ir a verla.
Atención lectores: Estuvisteis atentos a la pantalla??? En la entrevista que mantiene Moore con Charlon Heston hay un gazapo. ¿Sabeis cuál es?
Elektra