XXXIV EDICIÓN SITGES 2001 FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE CATALUÑASitges. 4 de Octubre. Inauguración del Festival Internacional de Cine de Cataluña. Tras un año de espera podemos sumergirnos de nuevo en el ambiente festivo que se apoderará de este pueblo durante los próximos diez días. A partir de aquí seremos testigos de una maratón de cine que a buen seguro satisfará nuestras ansias cinéfilas y, como de costumbre, nos dejará con ganas de esperar la edición del año próximo.
La encargada de inaugurar el festival fue “Fantasmas de Marte”, la última incursión de John Carpenter en el cine fantástico que tan buenos resultados le ha dado hasta el momento. La presentación de la película corrió a cargo de la actriz Joanna Cassidy al no poder asistir a la inauguración el director a causa de los atentados que asolaron América el 11 de Septiembre. Estas ausencias se convirtieron en el denominador común del festival que, aun con todo, aprobó con nota en su edición del 2001. Aunque la falta de invitados extranjeros se hizo notar echándose de menos la presencia de algunos ya anunciados como los directores Kevin Smith y John Carpenter, el festival aportó todo lo necesario para que los asistentes nos fuéramos de allí con un estupendo sabor de boca.
Para empezar la selección de películas que se realizó fue sencillamente excepcional. Eso sí, (casi) siempre englobada dentro del género fantástico. Y es precisamente éste uno de los principales cambios que podemos apreciar con relación a anteriores ediciones. En los últimos años pudimos asistir a un alejamiento de la temática del festival respecto a lo que era en sus orígenes: un festival puramente fantástico. De hecho, en anteriores ediciones podía observarse cómo se colaban en la programación películas totalmente alejadas del género fantástico, como westerns clásicos u otras cuya temática se alejaba años luz del género. Pues bien, con esto no quiero decir que este año absolutamente toda la programación fuese fantástica, pero se nota un cambio rotundo en la concepción del festival, que tiene como fin último devolverle la esencia de sus orígenes. El responsable de dicho cambio no es otro que el nuevo director, Ángel Salas, que junto a su equipo ha decidido darle un vuelco al festival haciendo una selección de películas innovadoras y otorgándole una gran importancia al cine oriental, que en las últimas ediciones había entrado tímidamente en su programación.
Para hacer esto posible se creó una nueva sección, bautizada como “Orient Express”, que pretendía servir como plataforma de lanzamiento al nuevo cine de oriente y que, en su primera edición, nos trajo buenos títulos como “The Duel”, “Sorum” o “Real Fiction”. Pero el cine oriental no pudo verse únicamente en su recién estrenada sección, sino que también tuvo una importante representación en la Sección Oficial, con títulos como “Battle Royale”, “Avalon”, “Kairo” o “Storare”.
Desde luego, no fue cine oriental todo lo que tuvimos en Sitges. De hecho, la selección oficial a concurso aportó grandes películas, como la producciones francesas “El Pacto de los Lobos” y “Vidocq”, la experimental “Fausto 5.0” o la británica y “The Hole” que clausuró el festival. Fuera de la sección a competición pudimos ver algunas joyas como “Titus”, “Amélie” o “Ghost World”.
Otro punto fuerte fue la exposición que se realizó en torno al 25 aniversario de los estudios Aardman de animación responsables, entre otros, del largometraje “Evasión en la Granja” o los cortometrajes de “Wallace y Gromit”. Pudimos asistir a dicha exposición en el hall del hotel Melia Gran Sitges donde se podían ver diferentes elementos, piezas y decorados pertenecientes a las películas y cortometrajes realizados por la productora británica. Paralelamente y como apoyo a esta exposición, se programaron sesiones de sus trabajos cinematográficos y audiovisuales en el Cine Prado y en la sala Tramuntana del hotel.
Por supuesto no todo fueron ausencias en el festival. A lo largo de sus 10 días de duración pudimos ver desfilar por las calles de Sitges a muchas personalidades del mundo del cine. Tanto directores como intérpretes vinieron a presentar sus últimos trabajos. Actores como Miguel Angel Solá, Eduard Fernández, Inés Sastre, Fernando Guillén, Joanna Cassidy, Raquel Meroño, Mark Dacascos, Vincent Cassel, Natasha Winghtman, Brendan Price y realizadores como Christophe Gans, Oliver Hirschbiegel, Isidro Ortiz, La Fura dels Baus, Bill Plympton, Brian Yuzna, Stuart Gordon, Masato Harada, Nick Hamm, María Lidón, Peter Greenaway o Pitof entre otros se dejaron caer para animar el ambiente.
Finalmente, los premios del festival quedaron de esta manera destacando la cinta gala “Vidoq” del debutante Pitof como gran triunfadora acaparando 5 galardones:
Mejor película: Vidocq, de Pitof
Mejor Director: Brad Anderson, por Session 9
Mejor Actor: Eduard Fernández, por Fausto 5.0
Mejor Actriz: Yuki Amami, por Inugami
Mejor Guión: Richard Kelly, por Donnie Darko
Mejor Fotografía: Grzegorz Kedzierski, por Avalon
Mejores Efectos de Maquillaje: Vidocq
Mejores Efectos Visuales: Pitof, por Vidocq
Mejor Banda Sonora Original: Bruno Colais, por Vidocq
Mejor Cortometraje: In Absentia, de Quay Brothers y Brasil, de Francisco Javier Gutiérrez Díaz
Premio del público a la Mejor Película de la sección Gran Angular: The Curse of the Jade Scorpion, de Woody Allen
Premio del público al Mejor Cortometraje de las sesiones de Anima't: Strange Invaders, de Cordell Barker
Premio al Director del Mejor Cortometraje de Animación: Le Processus, de Xavier de l'Hermuziere & Philippe Grammaticopoulos
Premio Orient Express: Millennium Actress, de Satoshi Kon
Premio de la Crítica José Luis Guarner: Kairo, de Kiyoshi Kurosawa, por su tratamiento innovador de una clásica historia de fantasmas.
Premio Citizane Kane, al director revelación: Pitof, por Vidocq, por su deslumbrante concepción visual y por el uso de las nuevas tecnologías.
Premios Nova Autoria:
Mejor Director-Realizador: Javier Ruiz, de l'ESCAC, por Treitum
Mejor Guionista: Luis Antonio Pérez Paadin, de la UAB, por 53
Mejor Música Original: Ramon Salvia, de la UPF, por Opción incorrecta
La conclusión a la que he llegado tras mi paso por la XXXIV edición del festival es muy positiva.
Creo que ha sido una decisión muy acertada tanto la de devolverle su carácter fantástico y que la estupenda selección que se ha hecho para este año ha contribuido en gran medida al éxito de un festival que cada año es más grande y que, en palabras de su director Ángel Sala, “pretende convertirse en el festival de cine fantástico más fuerte de Europa”. Desde aquí mucha suerte y confío en poder asistir de nuevo el año próximo.
César López Davila
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