| T O R R E N T E 2 : M I S I O N E N M A R B E L L A
Torrente 2. Misión en Marbella (2001) Dírector: Santiago Segura. Intérpretes: Santiago Segura, Gabino Diego, Tony Leblanc, José Luis Moreno, Inés Sastre, Eloy Yedra, Rosanna Walls. Guión: Santiago Segura. Música: Roque Baños.
La película arranca con nuestro querido Torrente disfrutando al máximo del dinero con el que escapó al final de la primera parte. Se ha trasladado hasta Marbella donde vive sin privarse de nada hasta que una mala jugada en un casino le deja con lo puesto. Tras esto, nuestro héroe se ve obligado a convertirse en investigador privado para lo cual hará uso de todos los conocimientos adquiridos durante su pertenencia a la benemérita. Para la resolución de sus casos se rodeará de una serie de eficaces ayudantes entre los que se cuentan Cuco (Gabino Diego) un particular Sancho Panza con cierta afición a las drogas, un chico con pocas luces al que utilizan para sus sesiones de vigilancia (Eloy Yebra) y un niño gordo y minusválido. Sus investigaciones le llevarán finalmente a acabar con los planes de un peligroso terrorista (Jose Luis Moreno) que pretende destruir Marbella.
Lo ha vuelto a hacer. De nuevo Santiago Segura ha sabido llegar hasta el gran público con esta parodia de las películas de James Bond a la cual ha impregnado de toneladas de mala leche y de un sentido del humor absolutamente desmesurado. La película comienza con unos excelentes títulos de crédito al más puro estilo James Bond y que ya dejan constancia de la calidad de lo que viene a continuación. En Torrente 2: Misión en Marbella, Segura ha potenciado al máximo las situaciones absurdas mediante un humor grotesco y escatológico muy distinto al que destilaba su antecesora. No se puede decir en absoluto que esta secuela sea peor que su anterior entrega sino, simplemente, que en ella se ha optado por darle otro enfoque al desarrollo de las situaciones y los gags. Quizás el humor sea mucho más grotesco y las situaciones aun más inverosímiles que en Torrente, El Brazo Tonto de la ley, pero Segura ha sabido imprimir un buen ritmo a la película en la que se suceden los gags de forma consecutiva sin que, en ningún momento, este ritmo decaiga . Como bien afirma en sus declaraciones, Santiago Segura no pretende hacer una gran película ("Yo no pretendo contar grandes cosas, y mi humor puede parecer grotesco, pero considero que a la gente le hace gracia y ese es mi propósito") solamente una comedia de acción en la que la gente pueda pasar un buen rato aunque sea riéndose, entre otros, de un niño minúsvalido o de un jonkie. Para Segura todo vale. Su única intención es la de hacernos reir y, sin duda, lo consigue creando situaciones que serían totalmente censurables en la realidad pero que protagonizadas por Torrente resultan de lo más divertidas. Nos encontramos ante una película muy superior a otras parodías como Austin Powers y que contiene, sin duda alguna, mucha más mala leche que estas.
Los actores están estupendos interpretando a toda una sucesión de freaks a cual más patético. Destacan las actuaciones de la pareja protagonista compuesta por Santiago Segura y Gabino Diego. Segura vuelve a interpretar a Torrente de una forma magistral mostrándonos como un ¿ser humano? puede ser tan rastrero, arrogante y repugnante y, a la vez, puede caernos bien. Por su parte, Gabino Diego interpreta a Cuco, el inseparable compañero de fatigas de Torrente, en uno de los papeles más originales de su carrera. También cabe destacar la horrorosa actuación de José Luis Moreno que no para de reirse sin motivo a lo largo de toda la película. Una sobreactuación de ese calibre no creo que esté justificada ni aunque Segura así se lo pidiera. J.L. Moreno resultaba mucho más terrorífico durante sus actuaciones con Macario y Rockefeller que interpretando al villano Spinelli en Torrente 2. En cuanto a Tony Leblanc, vuelve a sorprendernos con una estupenda actuación muy alejada de todas las que había realizado anteriormente y demuestra una gran profesionalidad al haber podido sobreponerse a su delicado estado de salud para rodar esta película. Respecto al resto del reparto (cameos aparte) tenemos a un correcto Eloy Yebra, en el papel de estudiante en prácticas de investigador privado, una Inés Sastre, como chica Bond, que nos demuestra que acertó decantándose por la pasarela en lugar de por la música y a una Rosanna Walls a medio camino entre mala de James Bond y protagonista del anuncio de "Busco a Jacks".
Como era de preveer, Segura también ha convencido a varias decenas de sus <> para que paseen su palmito a lo largo del metraje de toda la película y así, ya de paso, promocionarla. Entre estos cameos podemos encontrar de todo, desde estupendos actores que aportan su granito de arena (como Jose Luis López Vázquez o Antonio Resines) hasta muestras de lo más casposo del famoseo nacional (como Iñigo González, aquí teñido de rubio y tan asqueroso como en Gran Hermano o Yola Berrocal que interpreta a un travesti) que esperan utilizar su aparición en el film como trampolín para hacerse un poco más famosetes sin dar un palo al agua.
Quizás una de las cosas que más se echa de menos en Torrente 2 es ese sentido del humor más negro (más al estilo de las películas de Alex de la Iglesia) que destilaba la primera parte. Este punto no debe tomarse como algo en contra de la película puesto que, como ya he comentado, se optó consciente por darle un tono mucho más irreverente y grosero que en Torrente, el Brazo Tonto de la Ley. La película posee una serie de gags muy buenos (las quemadas de Torrente con el niño minúsválido, la escena de Torrente y Cuco en la piscina o la escena de Torrente y el mono Luis Alberto ) y algunos quizás con menos gracia y hasta sin sentido (la escena de Torrente con Esther Cañadas o las escenas de José Luis Moreno riéndose de su sombra). También se le pueden achacar algunos fallos en el guión, aunque a Segura no parece importarle demasiado que la película tenga una sólida trama sino que confía más en la sucesión de gags para mantener al público entretenido, como el hecho de que Spinelli tenga esa obsesión por destruir Marbella sin que halla una razón aparente que lo justifique o porque uno de los misiles que pretendía destruir media Marbella no es capaz de acabar ni con el barco donde explota.
La música corre a cargo de Roque Baños que nos vuelve a demostrar su versatilidad componiendo la música de algunas escenas de acción inspirándose en el score de James Bond. La banda sonora también tiene otras participaciones como las de Joaquín Sabina o Café Quijano (que además realizan un cameo en la película).
En esta ocasión, Torrente 2: Misión en Marbella ha gozado de un presupuesto mucho más holgado que el de su predecesora (470 millones frente a los algo más de 200 de Torrente) el cual se traduce en unas escenas de acción mucho mejor preparadas, en las localizaciones o en los espectaculares títulos de crédito. Desde luego fue dinero bien invertido puesto que Torrente 2: Misión en Marbella recaudó en el fin de semana del 6 al 8 de abril 532.719.911 pesetas, lo cual supera con creces el presupuesto inicial de la película. Esta vez Segura ha sabido sacar partido del filón que abrió con su personaje participando en la producción del film mediante su productora Amiguetes Entertainment junto con Andrés Vicente Gómez.
En definitiva, Torrente 2: Misión en Marbella gustará a todos aquellos a los disfrutaron de la primera parte aunque algunos quizás la consideren grotesca, vulgar y chavacana. Con todo, es una película muy recomendable para pasar un muy buen rato y para reirse de todo aquello que nos avergonzaría fuera del universo torrentiniano con unas fantásticas actuaciones (a escepción de Jose Luis Moreno) y con una buena ambientación y una acertada banda sonora.
Cesar Lopez
|