D E P E C H E    M O D E   :   L I V E

Depeche Mode: Martín Lee Gore, Dave Gahan, Andrew Fletcher.
Músicos invitados:
Christian Eigner (Bateria) y Peter Gordeno (Teclista)
Coros: Jordan Bailey y Georgia Lewis.

Cómo de costumbre, se creo alrededor del concierto de los Depeche Mode un ambiente de lo mas festivo. Todo y que había bastante incertidumbre en él. Críticas leidas por todos, acontecimientos que han ido sucediendo a lo largo de la gira, la controversia generada por el ultimo disco editado por ellos, el Exciter, el cual no ha estado a la altura que cabía esperar; todo ello, llevaba a pensar en algún momento que el concierto podría llegar a ser un gran fiasco. Pero no fue así, en lineas generales, los Depeche Mode, pasaron con nota por Barcelona, eso si, no con sobresaliente como todos habriamos deseado.

Dave Gahan estuvo explosivo, de principio a fin, estrategia bién elaborada para meterse al público en el bolsillo solo con el primer tema. Antes de él, el cantante estaba dando toques con un balon de futbol entre bastidores, mientras Martín Gore daba la salida al show con una intro acústica del Easy Tiger-Dream on, aunque no creo que ese fuera su secreto para el despliegue de fuerzas que tuvo. ¿Drogas?, ¿Alcohol?...quién sabe.

Y después de esto, vino el inicio: The dead of night y The sweetest condition, temas del recién publicado Exciter, los cuales en directo ganan mucho respecto al disco de estudio, máxime con la energia que desprende Gahan en el escenario.

Con el publico ya a muerte con ellos, llego Halo y Walking in my shoes, que a falta de otros muchos temas mas significativos de ellos, fueron coreados de principio a fin por los 18000 asistentes, demostrando también en ellos, tanto Martin Gore como Dave Gahan, que saben estar en un escenario.

Luego, tuvimos tiempo de calmarnos. Llegó la hora de la tranquilidad. Depeche Mode crearon una atmósfera demasiado intimista, por no decir soporífera, en el tramo de concierto que cubrió desde Dream On hasta Freelove, por el que pasaron When the body speaks, Waiting for the night e It doesnt matter two, ambos bienvenidos por toda la asistencia al ser temas de discos tan celebrados como el Violator y el Black Celebration respectivamente, y Breathe.

Pasado el trago, el concierto recupero toda su fuerza, y los Depeche Mode sacaron jugo a su repertorio de temazos: Enjoy the silence, I feel you, In your room, It’s no good y Personal Jesus. Un Chris Eigner incansable a la bateria golpeaba las entrañas de los asistentes, mientras estos hacían temblar los cimientos del Palau Sant Jordi, saltando todos al unísono al inicio del Enjoy the silence. Los acostumbrados riffs sintetizados de la guitarra de Martín Gore acompañaban perfectamente, junto con los movimientos de contorsionista de Dave Gahan y mientras Andy Fletcher...bueno, luego hablaremos de él. Un I feel you en el cual todos hicieron un derroche de fuerza y un In your room donde las coristas casi nos rompen los timpanos, nos hacen llegar al It’s no good, donde voy a ser algo mas crítico de la cuenta. Un directo es un directo, pero con el despliegue de medios de los D.M., parece mentira que tengan una perdida de control tan grande como la que tuvieron, fueron unos 5 segundos donde todos iban por libre, por decirlo de alguna manera, y por un breve espacio de tiempo, perdieron los papeles. Pero todo volvió a su cauce con un Personal Jesus impecable, donde Dave Gahan y Martin Gore se vaciaron por completo, llegando asi al final del show antes de los bises.

Fueron 4 temas, encabezados por un Home donde la voz de Martin Gore se veía ensombrecida por los 18000 espectadores que la corearon de principio a fin. Siguió un Clean donde estuvieron correctos, y donde el publico dio una gran acogida a este temazo del Violator. Luego vendrían un gran Black Celebration y un verdadero himno para cualquier fan de Depeche Mode que se precie de serlo, como es el Never let me down again. En estos dos ultimos, hubieron pequeños errores: en el Black Celebration, en cuestiones de sincronía de la música con las imágenes, y en el NLMDA otro similar al del It’s no good, pero de menor duración.

En terminos generales, puedo decir que no me dieron mala impresión, aunque desde luego, como todo en este mundo, se podría mejorar.

El escenario era muy sobrio, como casi siempre, exceptuando en el Devotional tour del 1993. Durante casi todo el concierto, se vio coronado con una pantalla de video gigante, en las cuales combinaban imágenes minimalistas con filmaciones en las que ellos eran los protagonistas.

Es digno de nueva mención, el bateria, Chris Eigner, que estuvo intachable e incansable durante todo el concierto, así como Dave Gahan y Martin Gore, que como era de esperar, llevaron el peso del concierto. Mención aparte, merece el tercer componente del grupo, el sr. Andy Fletcher, el cual, no solo se erige como una figura decorativa de mal gusto, sino que entorpece la labor de los demás en el escenario, no sabe estar en el. Como dijo uno...nadie había llegado tan alto haciendo tan poco.

Bueno, ahora ya no nos queda más que esperar otra ocasión, esperemos que no muy lejana en el tiempo, para volver a ver un concierto de Depeche Mode, donde a bien seguro, vuelven a despertarnos sensaciones y emociones en grandes dosis.

Albert Recasens Gil

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